Se creía una mujer segura de sí misma, hasta ese día. El día en que se rompieron todos sus moldes, sus esquemas, y quedó al descubierto una emoción gemela. Se volvió a ilusionar, como una niña juguetona. Se sentía inquieta, como una enamorada nerviosa. Se fingía serena, como una joven anciana. Probando la vida, aprendiendo a respirar. Ella nunca pensó que se volvería a emocionar. Un beso, un susurro, especialmente una voz. Unas palabras hurtadas a la realidad, que transportan su alma hacia un mundo paralelo donde todo es posible, donde todo es verdad. No hay mentiras, no hay miedos, no hay rencores ni celos. Y vuela, se lanza, se atreve a soñar. ¿Qué importa si mañana ha de despertar? Sólo quiere vivirlo, disfrutarlo un poco más. Esa cosa que llaman felicidad.
Y entonces tuvo miedo, un miedo abismal. ¿Y si se asusta con tanta sinceridad? Ella vio su fuente de alegría como un pajarillo con miedo a volar. Pero tal vez se cansara de sus ánimos, su entusiasmo, su ilusión, su vitalidad. Sólo espera que el pajarillo lo sepa avisar, para refrenar sus sentimientos, intentarse controlar. Pues, ¿cómo ha de saberse el modo de actuar? Si no dices lo que sientes, la hipocresía asoma a tu ventana. Si dices lo que sientes, corres peligro de agobiar, asustar, o resultar herido. La mujer se para a pensar, en todo cuanto hecho por conseguir hacer sonreír cada día a ese pajarillo con miedo a volar. En cuánto quiere al pajarillo, en cuánto le va a añorar. Intenta pensar en lo correcto, en lo que debería hacer, en si sus sentimientos hacen mal o bien. Pero, ¿a quién hiere el cariño? ¿A quién puede ofender? Piensa, piensa y da vueltas y vueltas. Se preocupa, se pregunta y finalmente se rinde. Abre la ventana, sin miedo a la lluvia, y se lanza en picado a volar. Se eleva, se eleva. Y, cual niña entre nubes, se pone a bailar. Alegre, contenta, sin miedo. Sólo con unas enormes ganas de soñar. De momento sólo quiere disfrutar, de esa cosa que llaman felicidad.
Cual flor caída en un río, sólo desea dejarse llevar por la corriente.
Wendy Moira Angela Darling.
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